Supervisión técnica, compras, programa y control de calidad hasta la entrega, cuando el contratista es otro.
Para quien ya tiene contratista y necesita que alguien mire por sus intereses. Revisamos planos y presupuestos antes de firmar, negociamos compras, medimos avance real y autorizamos pagos contra obra efectivamente ejecutada.
No sustituimos al contratista: lo auditamos. Es la diferencia entre enterarte de un problema cuando todavía se puede corregir y enterarte cuando ya está pagado y tapado.
Decir con precisión qué queda fuera es la única forma de que el precio signifique algo. Lo excluido se puede cotizar aparte, pero no aparece sorpresivamente en una factura.
Cronograma general con hitos, entregas y ruta crítica.
Presupuesto, comprometido, pagado y proyección de cierre.
Acuerdos, instrucciones y observaciones firmadas en cada visita.
Balance final, pendientes resueltos y documentación entregada.
Cada fase termina con un entregable y tu aprobación por escrito antes de seguir.
Revisión de planos, presupuesto y contrato antes de que empiece la obra.
Programa maestro, plan de compras y reglas de reporte con el contratista.
Visitas de supervisión, medición de avance y autorización de pagos.
Lista de pendientes, pruebas finales y liquidación del contrato.
Sí, y es cuando más se pide. Hacemos un corte del estado actual, comparamos con lo pagado y a partir de ahí controlamos.
Se define por contrato según la etapa: semanales en estructura, quincenales en acabados. También trabajamos por visita puntual.
No en la misma obra. Si construimos nosotros, la supervisión es parte del servicio de construcción; auditarnos a nosotros mismos no tendría valor para ti.
Cuéntanos el terreno o el inmueble y el uso que quieres darle. Te enviamos alcance, plazo y honorario por escrito.