Espacio, mobiliario fijo, iluminación y acabados especificados en planos de detalle.
El interior no es la capa que se pone al final: es donde se decide si la cocina funciona, si el clóset cabe y si la luz cae donde debe. Por eso lo trabajamos junto con la arquitectura, no después.
Todo se especifica en planos de detalle con medidas reales, para que el ebanista, el electricista y el instalador trabajen sobre la misma información y no sobre una foto de referencia.
Decir con precisión qué queda fuera es la única forma de que el precio signifique algo. Lo excluido se puede cotizar aparte, pero no aparece sorpresivamente en una factura.
Mobiliario fijo, alturas, puntos eléctricos y despiece de acabados.
Render de los espacios principales para aprobar antes de fabricar.
Piezas físicas de piso, pared, madera y herrajes.
Cada material con marca, medida, cantidad y dónde comprarlo.
Cada fase termina con un entregable y tu aprobación por escrito antes de seguir.
Distribución, circulación y verificación de medidas en sitio.
Paleta de materiales, luz y dirección estética con muestras físicas.
Planos de taller de cada mueble y de cada punto de iluminación.
Cotización con proveedores, revisión de fabricación y montaje.
Sí. Medimos el espacio existente y trabajamos con lo que hay, incluidas las limitaciones estructurales.
No. Diseñamos y detallamos; la fabricación la hace un taller que puedes contratar directamente o a través nuestro.
La selección sí, la compra no. Te entregamos el listado con referencias y precios y tú decides qué comprar y cuándo.
Cuéntanos el terreno o el inmueble y el uso que quieres darle. Te enviamos alcance, plazo y honorario por escrito.