Pintura interior y exterior con preparación de superficie, sellado y acabado pensados para el clima del Caribe.
Una pared mal preparada se pela en un año, por buena que sea la pintura. Por eso la mayor parte del trabajo ocurre antes del primer rodillo: raspar lo suelto, reparar grietas, tratar la humedad y sellar la superficie.
Trabajamos casas habitadas, edificios y locales comerciales. Protegemos pisos y muebles, trabajamos por zonas y entregamos limpio, con la cantidad de manos y el producto acordados por escrito.
Decir con precisión qué queda fuera es la única forma de que el precio signifique algo. Lo excluido se puede cotizar aparte, pero no aparece sorpresivamente en una factura.
Metros cuadrados, preparación, producto y número de manos, por zona.
Muestras aplicadas en pared para aprobar el color con la luz real del espacio.
Paredes, techos y fachadas pintados según lo acordado, sin manchas ni salpicaduras.
Producto, color y código usados, para retocar en el futuro sin adivinar.
Cada fase termina con un entregable y tu aprobación por escrito antes de seguir.
Medición, revisión de humedad y grietas, y prueba de color en sitio.
Protección del espacio, raspado, resanado, tratamiento y sellado.
Primera y segunda mano con el producto adecuado para interior o exterior.
Revisión contigo, retoques, limpieza y retiro de material.
Sí. Trabajamos por habitaciones, protegemos lo que queda dentro y usamos pinturas de bajo olor en interiores.
Como prefieras. Podemos incluir el material en la cotización o trabajar con la pintura que tú compres, siempre que sea apta para la superficie.
No se pinta encima. Primero se busca la causa y se trata; si viene de una filtración, se corrige antes, porque si no la pintura se vuelve a dañar.
Cuéntanos el terreno o el inmueble y el uso que quieres darle. Te enviamos alcance, plazo y honorario por escrito.