Contrátanos por una etapa o por el proyecto completo. Quien dibuja es quien calcula y quien responde en obra: sin traspasos de información ni culpas cruzadas.
Algunos clientes llegan con un terreno vacío; otros, con una obra detenida o unos planos que nadie quiere firmar. Cada servicio funciona por separado y todos encajan entre sí.
Del programa del cliente al juego de planos aprobado. Estudiamos el terreno, la orientación y la normativa antes de dibujar la primera pared, para que el proyecto que se aprueba sea el que se puede construir.
Estructura, electricidad y sanitario calculados sobre el mismo modelo del proyecto. Coordinamos las tres disciplinas antes de imprimir, así los conflictos se resuelven en pantalla y no rompiendo una viga en obra.
Ejecutamos con presupuesto por partidas y cronograma revisado cada semana. Un socio en el sitio, cuadrillas propias en las partidas críticas y un solo interlocutor para el cliente durante toda la obra.
Intervenir lo construido exige saber qué hay detrás de la pared. Levantamos la edificación existente, verificamos su capacidad estructural y solo entonces proponemos qué se tumba, qué se refuerza y qué se conserva.
El interior se decide con el proyecto, no al final. Distribución, mobiliario fijo, iluminación y acabados se especifican en planos de detalle para que el ebanista y el electricista trabajen sobre la misma medida.
Para quien ya tiene contratista y necesita a alguien de su lado. Revisamos planos y presupuestos, negociamos compras, medimos avance y autorizamos pagos contra obra realmente ejecutada.
Una pared mal preparada se pela en un año, por buena que sea la pintura. Raspamos, reparamos grietas, tratamos la humedad y sellamos antes del primer rodillo, en casas habitadas, edificios y locales.
Cinco etapas con entregable y aprobación del cliente al final de cada una. Nadie avanza a ciegas.
Vemos el terreno o la edificación, escuchamos el programa y decimos con franqueza qué es viable.
Alcance escrito, honorarios, plazos y qué queda fuera. Sin sorpresas a mitad del camino.
Arquitectura, estructura y MEP en paralelo, con revisiones conjuntas cada dos semanas.
Reporte semanal con fotos, avance real y gasto acumulado contra presupuesto.
Pruebas, planos as-built y una garantía por escrito. Seguimos disponibles después de la mudanza.
Tres formas de trabajar, según cuánto del proyecto quieras dejar en nuestras manos.
Diseño, cálculo y permisos. Construyes con el contratista que prefieras y te entregamos un juego de planos que no deja huecos.
Nuestra modalidad más frecuente: diseñamos y construimos. Un contrato, un responsable y un presupuesto que se firma antes de empezar.
Ya tienes equipo y quieres una mirada técnica de tu lado: revisión de planos, control de costo y supervisión de obra.
La primera visita al terreno o a la obra no se cobra. Te atiende uno de los socios.